viernes, 27 de noviembre de 2009

Hombres del tercer tipo (II)

Porque hay hombres buenos, malos y los que no son ni lo uno, ni lo otro.

El parrandero

G es quizás el típico hombre con el que la mujer que esté a su lado tiene 2 opciones: acostumbrarse o huir.

Aún quedan mujeres  para las cuales lo más importante es mantener una pareja unida a pesar de todos los defectos del hombre en cuestión. Esa es la mujer abnegada que necesita G a su lado porque es un parrandero irremediable, es aquel que sale con los amigos todos los fines de semana, que es “especialista” en dos temas principales: carros y mujeres, el que en realidad habla mas de lo que hace y alardea mucho de lo que no tiene. Todas estas cosas lo llevan a afirmar que sólo tiene una debilidad: Las mujeres.

Él es muy popular, conoce a mucha gente (no necesariamente todos son sus amigos, en realidad la mayoría son todo lo contrario) y misteriosamente suele atraer a mujeres mucho mas hermosas de lo que su físico le permite. Le encanta bailar, beber y pasarla bien. Si hay un prototipo de hombre parrandero, G cumple con todos los ítems de la lista, resaltando la característica de que disfruta del presente sin pensar ni por un momento en el mañana.

Vanity___by_AlexFLimitless

Irónicamente, le gustan las relaciones estables, “monógamas” , duraderas y cree en el matrimonio. A él también lo educaron bajo los valores de las antiguas sociedades: el hombre es el único que tiene derecho a divertirse, la mujer se ocupa de todo lo demás de lo que un hombre trabajador no tiene tiempo de atender y además debe lucir siempre bella. Después de  todo, él se lo merece por traer el pan a la casa. Eso además justifica que sea débil de carne, que sea tan humano y se equivoque probablemente todos los fines de semana, con una mujer de la que ni recuerda el nombre al día siguiente.

Historias relacionadas:
Hombres del tercer tipo (I)

martes, 3 de noviembre de 2009

Me rindo

STRANGE_FEELING_by_OrdinaryThing

Porque aunque todos dicen que debes ser fuerte, no siempre es así.

Porque aunque sabes que hay luchar hasta el final, no encuentras las fuerzas para seguir.

Porque aunque sabes que hay quien te apoya, no es suficiente.

Porque si es verdad que “se vale todo”, también se vale rendirse.

Porque no necesariamente es verdad que uno ‘siempre’ puede.

Porque no es verdad que uno ‘siempre’ es fuerte.

Porque no es cierto que del apoyo de los demás se consigue todo.

Porque quizás si podía, si creía, si quería, pero esas eran solo suposiciones.

Porque quizás aun me quedan complicaciones por delante.

Porque no soy mas de lo creo, porque no soy mejor de lo que parece y porque simplemente también se vale desertar.

Porque no vale la pena seguir haciendo las cosas mal.

Porque las oportunidades están hechas para aprovecharlas y sino no se toman.

Porque simplemente me provoca hacerlo y tengo mi derecho.

Porque es mejor no correr detrás de una causa que probablemente está mas perdida que ganada.

Porque dejar de sufrir continuamente, no tiene precio… y cesa el desgaste.

Porque necesito el tiempo y me cansé de ser una esclava de los futuros perfectos.