sábado, 21 de junio de 2008

Amor Incondicional

Hay muchas cosas que aun no entiendo y otras que espero jamás entender. El amor, ciertamente, no tiene una única y verdadera definición aunque el DRAE se empeñe en simplificarlo , sólo se trata de un sentimiento que cada quién termina entendiendo de distinta forma. Sin embargo, hay ciertas personas que siguen un patrón: ese es el caso de Alejandra.
Hablar de ella te conduce inevitablemente a mencionar todas sus virtudes minimizando cualquiera de los defectos que tenga, quien la conoce sabe que nunca se rinde y que no lo tiene todo, pero cada una de las cosas que ha conseguido las mantiene cuidadas como sus pequeños tesoros, sin importar nada.

Desde que se convirtió en madre materializó su idea de 'amor incondicional' , a pesar de que ya llevaba años en la práctica: desde aquel momento en el que se entregó a su hombre indicado.

Los años han pasado y han golpeado muchas debilidades de Alejandra. Ha perdido empleos, la han robado, le han chocado el carro, ha perdido seres queridos, el dinero le ha sido insuficiente, ha sufrido serias enfermedades y de todo ello se ha recuperado. Sin embargo hay un mal que conserva consigo.

Una noche, recuerda vagamente, su marido estaba especialmente callado y repentinamente explotó cual volcán hiriendo a su paso todo lo que conseguía, para fortuna (o infortunio) de Alejandra ella era la única víctima, aunque esa noche no sólo sufrió por el aturdidor sonido de los gritos e insultos sino que por primera vez aquellas manos no se acercarían a ella de forma cariñosa, esa noche Alejadra no pudo dormir entre adolorida y sorprendida de lo que había ocurrido, pensando en lo injusta que era la vida con ella en ese momento, en cómo explicaría al día siguiente aquel morado en el ojo, la ropa que le taparía los demás morados y lo que pudieron haber sufrido sus hijos con la no tan agradable escena. Lloró toda la noche y sólo reposo sentada en la esquina de la cama de su hijo menor.

Era la primera vez que se enfrentaba a algo parecido y no sabía qué era lo mas adecuado hacer, se sintió un poco atada de manos al pensar en sus hijos y aunque pasó mucho tiempo molesta, con el tiempo parece ser que todo se olvidó y trato de seguir su vida normal, pretendiendo tener una familia feliz. Particularmente no creo que las personas cambien de la noche a la mañana y no tardó en ocurrir nuevamente un incidente aturdidor en la casa de Alejandra, quien ésta vez contó con la compañía de un cuchillo si acaso el berrinche terminaba en paliza nuevamente. Ésta vez salió bien parada, pero perdió algunos platos, la mesa de centro de la sala y algunos adornos.


*Imagen tomada de la galería de Pincel3d.


Después de estos incidentes se sintió con un poco de más fuerzas, para no seguir aguantando los arranques de un hombre que perdió su encanto con el pasar de los años, sin embargo siguió a su lado, en el fondo era tan buena, tan pura o tan miedosa y pendeja, que se calmaba pensando en que no volvería a hacerlo, justificada aquellos arranques por el estres y excesivo trabajo. Dejó de lado cualquier explicación racional y cualquier consejo para continuar viviendo en un lugar de donde cada cierto tiempo recibía abusos. La gota que rebosó el vaso cayó luego de algunos años, cuando aquel hombre tuvo nuevamente la oportunidad de materializar su ira en el cuerpo de Alejandra.

Ésta vez ella se levantó y tuvo más fuerzas que nunca para no seguir aguantando tanto abuso y comenzó a recoger sus cosas y las de su hijo menor para irse, mientras lo hacía no pensaba con claridad a dónde iría o a quien le pediría ayuda; lo importante era irse.
Había gente a favor y en contra de lo que había hecho Alejandra y obviamente recibió millones de disculpas, le pidieron mil veces perdón y le prometieron no volver a hacerlo, jamás.

Pasaron algunos meses sin que ella creyera en los infértiles discursos de su marido, pero una mujer como ella, que seguía enamorada de él: su primer amor, que quería vivir su propio cuento de hadas y creer en que sí hay finales felices, los sueños pueden cumplirse y su vida podía ser tan ideal como ella quisiera. Volvió a su casa, con su esposo e hijos y nuevamente pretendió vivir una hermosa vida familiar donde nunca hay problemas tan severos que puedan destruirla.


Como es de suponerse, su esposo no cumplió con todas aquellas falsas promesas y ha recaído poco a poco en aquel insoportable ser que no hacía más que abusar de Alejandra, ya las cosas no son tan iguales entre ellos, pero ella sigue siendo aquella esposa abnegada que él conoció. ¿Cuánto tiempo pasará para que Alejandra toque fondo nuevamente y llegue al límite ?
Admiro y a la vez reprocho el 'amor incondicional' de Alejandra. En principio siento que es admirable el amor que una madre siente por sus hijos y lo mucho que pueden sacrificar por ellos y su bienestar, pero no justifico el 'amor incondicional' por una persona que no te tiene respeto en lo absoluto y que por mucho que sienta que se equivoca hiriéndote, posee una naturaleza agresiva que nunca le va a permitir parar de abusar de las personas que le rodean. Así como Alejandra entra en el patrón de las mujeres que cae una y otra vez en ese círculo vicioso, ellos, los maltratadores siguen ese patrón de reincidencia. Entonces, no se puede tener todo en una persona, ni se puede ser 'incondicionalmente bueno' a menos que se quiera sacrificar mucho en el intento y después no se quejen porque se les dijo. Casos como el de Alejandra hay muchos y milagros que los desmientan.... hasta ahora no conozco ninguno.


sábado, 7 de junio de 2008

La que no es P*ta, no disfruta

Francis es una chica que está a punto de graduarse, durante todo éste tiempo se ha dedicado con empeño a conseguir esa meta, ayudar a su mamá, conseguir ingresos para su casa y además, hacerlo todo bien. No ha vivido metida dentro de los libros, pero al comienzo de cada semestre limita un poco las salidas con sus amig@s y lleva alrededor de 3 años sin novio, desde que aquel perro le montó los cachos con su compañera de clases.

Aquella compañera con la que se fue Gustavo era una de las famosas chicas pertenecientes al selecto grupo de las ‘Zorras Rumberas’ como ellas mismas se entendían internamente y para el resto del mundo lo reducían a tan sólo: Las Z Rumberas. Ella sí era una chica que sabía divertirse, cada fin de semana estaba de fiesta, siempre iba con su grupo de amigas y nunca dejaba de bailar, sacarle dinero a un iluso y por qué no? Compartir la cama de un hotel; para despertarse satisfecha al día siguiente de conseguir cada cosa que se propuso. Francis, sabía que era así y trataba de no sorprenderse cuando las hazañas de sus compañeras llegaban hasta sus oídos.

A veces, Francis se sentía como una mojigata aburrida que tenía que cambiar para poder disfrutar la vida y dejarse de tanta tontería, después de todo nada le quita de la cabeza que esa no era sólo la razón para que se fuera Gustavo nada más, seguramente los 3 novios anteriores se habían conseguido a alguna “chica divertida” con la cual pasar mas y mejor tiempo que con ella. Sin embargo trató de mantenerse inmune al mal y evitaba pensar en los cachos que había lucido radiantemente, quizás, más de una vez.

Hace algún tiempo que lleva conociendo a Juancho, un chico quizás no muy apuesto, pero infinitamente inteligente, simpático y amable. Lleva meses soñando con que pase algo entre ellos, a veces en secreto se permite ensuciarse un poco y dejar volar su imaginación hasta lo que aun no tiene el gusto, ni por error, de conocer. Su estrategia no consistía en mas que ser ella misma y nunca forzar las cosas, se limitó a interesarse mucho en él, tratarlo exclusivamente bien, invitarle algunos almuerzos y ofrecerle las mejores conversaciones que tenía (además de siempre lucir impecablemente arregladita), pero se le adelantó Diana, la chica que tan sólo lleva 2 meses conociendo y quien ya llegó a su cama, sin importar los 2 hijos que tiene encima.

Francis desilusionada, se siente cansada de sentirse la tonta del cuento, de vivir tal cual la protagonista de la novela. ¿Quién le asegura que al final de la historia el protagonista se queda con ella y no con la mala? Después de todo, ninguno de los 4 anteriores han vuelto, simplemente se cansó de sentirse una tonta mas que juega limpiamente mientras todas las demás hacen trampa.

Ésta noche, ella va a vestirse con su mejor ropa, va a bailar con todo el que le provoque, probablemente beba de más y con suerte, despertará entre los brazos del mejor postor de la noche, habiendo vivido la primera de las muchas aventuras que ahora estaba decidida a seguir viviendo, a ver si así deja de quedarse con las ganas y ver cómo lo que ella quiere se va con otra. ¿Será que ella recuerda los motivos por los que antes no se había dejado caer? ¿Será que estará a tiempo de recordarlo, antes de arrepentirse?... ¡Suerte Francis!, a veces no es bueno dejarse llevar por los demás o por la frustración.

Imagen tomada de issamonster