miércoles, 27 de junio de 2007

La Primera Vez (I)

Angélica es de esas chicas que piensan en llegar vírgenes al matrimonio y cree, como se lo han enseñado en su casa, que una mujer tiene que mantenerse casta y pura para la persona con la que quiera compartir el resto de su vida. Sin embargo ha tenido varios novios, ninguno de ellos a final ha sido "el indicado" para ella, pero sigue buscando.

Luego de estar casi 2 años sin relación amorosa alguna, se re-encontró con Ivan, un ex compañero de clases, de esos amigos que hizo en el liceo y con el que después no tuvo contacto más nunca. En cuanto la vio, él notó lo mucho que ella había cambiado desde entonces y se propuso conquistarla. Ella también notó que él había cambiado o será que nunca lo vió de otra forma que como su compañero de clases?. Al poco tiempo, surgió el romance entre ellos y se hicieron novios.

Angélica es de aquellas románticas de hace años. Flores, serenatas y día de los enamorados la traen de cabeza y la hacen soñar despierta. Por ser el primer 14 de febrero que pasarían juntos, Ivan estaba en la obligación de hacer de este día inolvidable y vaya que lo hizo!. Decidieron verse en la tarde y terminar de pasar el día juntos; al salir del trabajo él la esperaría en el café cercano al que solían ir en las tardes, allí fue ella la primera en llegar con su regalo perfecto y unas ansias inmensas por comenzar a disfrutar lo maravilloso del día sin tener que envidiarle nada a cualquiera de las parejas que paseaban agarradas de manos por la calle.



Iván llegó 15 minutos después de ella , con las manos vacías, pero lleno de ideas. El plan de él era subir al Avila y cenar en la cima de la montaña a la luz de las velas. Más eso no era todo, él quería no sólo pasar el día con ella (lo que quedaba) sino también la noche.

En ese momento ella quizás no lo pensó mucho, pero de vuelta en la ciudad la proposición volvió a hacerse: ¿Sería Iván el indicado?¿ Valdrá la pena dejar esas ideas de "virgen hasta el matrimonio" por él?¿Debo dejarme llevar por lo que siento o por lo que siempre he pensado? eran las preguntas que se repetían en su cabeza. Al final ella decidió dejar todas sus reservas atrás y decidirse a sentir ,a vivir el momento, quizá hasta dejar de ser la mojigata de su grupo. Se dejó llevar y además lo que tanto aprendió sobre prevención tomó poca importancia al tener su primera relación sin protección.

A: Ehmmm ... Iván no tienes condones?, digo, no te vas a proteger?
I: Ahh .. no, esto ha sido totalmente improvisado. - (si, Luis!)
A: Pero, pero ... yo no quiero quedar embarazada.
I: Tranquila que yo sé lo que hago, no va a pasar nada malo.
A: Bueno, confiaré en tí...
Y no!, el cuento no dice que Angélica quedó embarazada. Al día siguiente, lo que le quedaba de cultura general sobre el asunto la llevó a la farmacia mas cercana para adquirir un anticonceptivo de emergencia o pastillita del día después, además acudió a su grupo de amigas para calmar todas sus dudas y preocupación, porque sobre todo estaba asustada con la idea de quedar embarazada. Afortunadamente Iván si sabía lo que hacía, Angélica previno bien un posible embarazo y siguieron felizmente su romance, peeeero....

Unos meses después Angélica comenzó a notar unas ronchas extrañas en su cuerpo, más extrañas aún porque no le picaban, no le dolían, nada de nada... simplemente aparecieron de la nada. Fue al médico, igual aunque no se sintiera mal y le recomendó hacerse un examen de VDRL ( Venereal Disease Research Laboratory) que resulta ser una prueba inespecífica para la Sífilis. El resultado de este examen fué positivo para Angélica y negativo para todo lo que había vivido con su amado Ivan. Luego de eso vino la prueba de ETA-ABS (Prueba de absorción de anticuerpos treponémicos fluorescentes) la que confirmó las sospechas del médico y además le dio fin a los buenos pensamientos que existían para Iván.

Aún preocupada por su salud y por darle el beneficio de la duda,Angélica insistió en que (como él había negado que estaba enfermo o alguna vez tuviese síntomas) se hiciera la prueba y resultó no reactivo, por lo que se quedó tranquilo y pensó que la única enferma era ella. Angélica terminó su relación y siguió al pie de la letra su tratamiento,no volvió a hablarle a Iván ni a saber nada de él, espera que él se entere que algunas veces los exámenes resultan negativos, cuando no lo son, principalmente para la 1era y 3era etapa, así que no se debería confiar, pero fue su decisión ignorar la advertencia aún cuando Angélica debió caerle a cachetadas (mínimo).

En fin, mucha gente hay dándoselas de que se las sabe todas y a la final no sabe nada, hay que tener mas que criterio y conciencia para comenzar una vida sexual activa y es que se necesita mucha responsabilidad y compromiso por mantener la salud, propia y obviamente de la pareja. Sinceridad ante todo y en su defecto (o para asegurar) una prueba de laboratorio dirá! lo que se tenga que decir. El sida no es la única ETS (enfermedad de transmisión sexual) que existe y a la cual se está expuesto sin protección

"Caras vemos, enfermedades no sabemos!"

P.D: Iván no es un nombre ficticio y no puede dudar que cuenta con suerte, de haberte conocido yo si te doy las cachetadas (mínimo) que Angélica (este si es ficticio) no te dió.

lunes, 11 de junio de 2007

Yo nunca...

...
Me he roto un brazo, una pierna, ni siquiera un dedo. Cualquiera tiene el recuerdo de un yeso cuando de niño se rompió algo y además de la cantidad de garabatos que lo adornaron, dibujos y dedicatorias que les escribieron los amigos para aprovechar de personalizarlo.

Pero yo recuerdos de eso no tengo y tampoco puedo compensarlo con el cuento de los 10 puntos que me agarraron por una caída aparatosa de la bicicleta, es que ni siquiera aprendí a montar una, entonces el único cuento que tengo es el de ser la niña que nunca tuvo el yeso, ni los puntos, ni las cicatrices de las travesuras, es que ni me torcí el tobillo con los patines. Suerte que tenía de no caer nunca de ellos!.




Probablemente eso me haga diferente , ja! aunque ese sólo pueda ser un consuelo para no decir que simplemente fuí una niña cuidadosa y/o aburrida; quizá también lo explicaría por esa creencia popular milenaria de que las mujeres son mas cuidadosas que los hombres y lo piensan antes de tomar riesgos, Nah!. Lo más seguro es que simplemente haya tenido la suerte de no romperme ninguno de mis huesos ¿y ahora?, pues ahora ya pasó el tiempo y no me da la gana de aprender después de vieja lo que es tener un yeso.

Por si acaso, no soy supersticiosa, pero toco madera. Eso es algo que sólo pretendo vivir desde la experiencia de mi madre.